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viernes, 11 de agosto de 2017

Este jueves, un relato: Reloj que marcas las horas


Esta semana el desafío es escribir un relato en que haya un reloj. He estado pensando que un reloj está relacionado con el tiempo. Y con el misterio. Y cuando hay misterios hay detectives de lo oculto, como Ulises Lestrade y Sofia Electra Valentino.

Para escribir este relato me inspiré en una historia escrita por Roxana B. Rodríguez. Tal vez no sea lo mejor que he escrito, acepto sugerencias si les parece que puedo volver a escribir el relato, una versión mejorada


La hora del Verdugo

Úrsula está en la lujosa habitación de un hotel en decadencia. Está frente a un espejo, deleitándose con su imagen. Entonces  ve a un espectro.

Luego de presentarnos ante el recepcionista, Sofía y yo recorrimos el hotel. Después entrevistamos a Úrsula, la mujer atacada.  Tenía un corte en la espalda, que la preocupaba.
Mi ayudante la tranquilizó, le pasó una crema cicatrizante.  
Miré con atención.

-  Noté que es una marca  para esclavas destinadas al placer.- le dije a mi ayudante- Pero incompleta.  Algo detuvo al espectro.
- ¿Su reflejo? Úrsula estaba frente al espejo.
- Es posible.
- ¿Y esas marcas se usaban en tiempos pasados en un tiempo  en que había esclavitud?- me preguntó Sofía-
 - Exacto.
- La habitación de Úrsula está conectada con ese tiempo.
- Es posible. Está en mejor estado que el resto del hotel. Es un indicio de anomalía temporal.
- ¿Quiénes castigaban a los esclavos?
- Verdugos.
- ¿Y qué verdugo evita su reflejo?
Sofía  había resuelto el caso.

A la misma hora de del día anterior, el espectro apareció en la habitación, para volver atacar a Úrsula.
Pero lo esperaba Sofía, vestida  como Úrsula. Ella estaba dentro de un pentágono, dentro de un círculo. Una efectiva protección mágica.
Irrumpí en la habitación, con un  reloj de arena, que estrellé contra el piso. La arena rodeó al espectro, formando un torbellino, de manos y rostros furiosos, que lo llevó al jardín del hotel. Hubo un resplandor, y luego nada.

Los archivos confirmaron la teoría de mi ayudante. El hotel se había construido sobre las ruinas de una estancia. Generaciones de dueños se habían mostrado crueles con los esclavos.
Algunos se rebelaban pero eran castigados por verdugos, algunos reclutados entre los esclavos más robustos.

Los archivos mencionaron a uno de esos verdugos, que murió violentamente, en represalia por los latigazos y ejecuciones. Pero persistió como espectro, por una anomalía temporal. Úrsula había tenido la mala suerte de estar en el lugar equivocado.

El hotel fue convertido fue en centro cultural, en que Úrsula fue contratada como modelo de dibujo y pintura.
Un taller en que yo y Sofia seríamos bienvenidos.

Más relojes en ¿Quieres que te cuente?



Asuntos paranormales RM


lunes, 7 de agosto de 2017

Historietistas en Hurlingham


Algunas veces he mencionado el blog Kebondi, de Dario Brabo, guionista y dibujantes de historietas. Ha publicado una historieta llamada Fey. Y está publicando en su blog una historieta de Duality, la mujer felina.

Dario Brabo estuvo organizando Proyecto Kebondi, el primer encuentro de historietistas, ilustradores y guionistas en Hurlingham.


Encuentro que se produjo ayer, estuve presente. Hablé con Dario, hubo alguna referencia a Duality.

Se podían comprar historietas, que eran firmadas por sus autores. Yo compré alguna.

Fey presente en uno de los afiches promocionales.

Hubo una historieta colectiva, a estilo cadáver exquisito, en que se podía participar. 



Hubo una exposición de algunas páginas de historieta. 







Hubo una charla de cierre, sobre el origen de historieta, su uso para contar historias, para difundir un mensaje. Y la importancia del lector.

También me encontré con una ex compañera del taller de historieta.




viernes, 4 de agosto de 2017

Este jueves, un relato: Carta a mi mismo


Esta semana el desafío es escribir una carta a si mismo, con la opción de recurrir a un personaje. Tal vez lo que yo haga sea algo intermedio, un poco de ambas.



He enviado a Mara Laira como mensajera, a quien seguramente estás mirándola con atención y con deseo. Y para explicarte de que se trata de una carta enviada a mí mismo. Lo que ahorrara una extensa explicación.

En segundo lugar, te estás preguntando cómo es posible. No se trata de un desdoblamiento de personalidad, ni se trata de un mensaje escrito desde el futuro. La escribiste, la escribí o la escribimos de una línea temporal que fue borrada.

La historia que alguna vez escribiste como una ficción, que no te conformó, tiene algo de razón. Esta y otras historias son recuerdos residuales de hechos que afortunadamente fueron borrados de la continuidad del tiempo.
El inconveniente que eso también borró algunos hechos favorables para nosotros. Es posible que eso esté influyendo negativamente en tu ánimo. Lo sé porque está empezando a sucederme.
¿Cómo no fue borrada la carta? Persistió en poder de Mara Laira, por ser una mujer virtual. Por eso la elegí como mensajera.


No quiero que ese desánimo te gane, me gane, nos gane. Hay aspectos favorables. Hay cierta capacidad creativa que puede usarse. Necesito que uses esa fuerza de voluntad que mencionaste más de una vez, para adquirir conceptos, reunir información.
De paso, revisaría ese cuento que estás adaptando a una historieta. No está bien puntuado y podrías cometer algún error en la adaptación, que dificultaría que alguien comprenda la historieta.
Y está Mara Laira, ella necesita que contemos historias sobre ella, que ella sea mencionada.
El sentido de esta carta, la principal intención, es que nos dejemos vencer por el desánimo, la apatía, y pongamos empeño en contar historias.
 También están los deseos, aunque se cumplan sólo algunos son una fuerza vital.
Me saludo a mío y envío besos a Mara Laira.



Más cartas auto enviadas en Brisa de Venus

viernes, 28 de julio de 2017

Este jueves, un relato: Olvidar


Esta semana, María José Moreno nos desafía a escribir sobre Olvidar, las razones para el olvido, si ayuda a sobrevivir, si es necesario. Recurriré a un escritor, cuya traductora fantasmal lo conecta con visitantes que le cuentan sus historias.




El costo del Olvido

Una vez más, se materializó en la silla enfrente de mí. Como otras veces, el visitante estaba en sombras, no se veía bien su rostro.

Inmediatamente, Brianna apareció detrás del visitante.  Noté algo diferente en ella,  estaba en alerta. Lo notaba a pesar de que ella es una sombra fantasmal, con un rostro esfumado.
- No le agrado a su traductora. Me mantendrá vigilado- giro la cabeza para mirarla-  Y sólo por la variedad de mi telepatía.

Mi condición es distinta, no sé si es una mutación o una maldición ancestral, supongo que es un poco de ambas cosas.
Me suelen respetar, pero es por miedo a un ataque telepático. Creo que sería inútil explicarles que no estoy todo el tiempo leyendo el pensamiento, estoy atento al lenguaje no verbal, sus tonos de voz.
Leo el pensamiento cuando alguien desea librarse de algún recuerdo molesto o algo doloroso. Y han comprobado que no es fácil.
Y es una de las razones porque no soy expulsado de los lugares que frecuento. Yo les ofrezco Olvido. Ya no hay recuerdos para ellos, no hay pesadillas.

Lo que hago tiene su costo. La gente que me contrata me transfiere sus recuerdos indeseados. Tengo que hacerlos propios. Y no es algo estimulante, es más bien deprimente.
Por eso, les exijo algo a cambio. Aparte del dinero, les exijo un buen recuerdo. Aventuras en lugares que yo prefiero evitar, deportes extremos. Intimidad con mujeres, incluso con alguna famosa cuyo nombre me callo. Me pagan para ser discreto. 
Así que si necesita deshacerse de un recuerdo indeseable, acá estoy.

- No lo necesita- se apresuró a decir Brianna-
- No por ahora. Si quieren pueden contar mi historia…o llamarme cuando me necesiten- dijo y se esfumó-

Olvidar es algo que no deseo, la sola idea me trae inquietud, tal vez sea uno de mis temores.


Un Lugar de encuentro para Olvidar



Más historias de Brianna y el escritor







viernes, 21 de julio de 2017

Este jueves, un relato: Mi miedo y yo


Este jueves  de relatos es sobre escribir sobre nuestros temores. La inspiración no llegó por algo que planeaba, no me convenció por donde iba a ir. Así que a último momento fui por otro lado, espero que les guste. Me han sugerido que me incluya a mi mismo como personaje. Tal vez lo haya hecho en este relato, en que incluyo pasajes de mis sueños, que titulo

La última pesadilla



Habría sido una pesadilla más, de no ser porque  era algo absurdo. Un golpe dado con poco entusiasmo y la puertas atacantes cayeron con efecto dominó. Mencioné que el sueño era absurdo.
Pero a la vez me dio una idea para enfrentar a mis pesadillas.

Fracasé en el primer intento. Caminaba por edificio, una burda representación del más allá. Mi curiosidad por lo que había en los pisos de abajo, me llevó a bajar por una escalera y seguir bajando. Repentinamente, estaba envuelto en algo que no quise percibir. Desperté.
Me prometí que sería mi última pesadilla.

La próxima vez estaba consciente de estar en un sueño. Entré a una casa sombría. Había una voz intimidante. Me concentré y mi pensamiento sonó más grave, más potente.
- ¡YA BASTA!
Entré en una habitación.
Había varias camas. En el respaldo de una de las camas decía:
CAMA DE LA BRUJA
 ¿Cómo no sabían que las brujas podían ser mujeres bellísimas?  Me recosté a esperarla. Nunca apareció. Entonces empecé a notar una transformación en mí. ¿Cuernos malignos en mi cabeza? Casi me río. Me levanté y salí de la casa.

Era de noche. Se abrió el cielo. Y unas formas fueron contra mí. Se le estaban terminando los recursos. 
Y yo había aprendido algo de mis lecturas. Materialicé un aura a mi alrededor, un claro plagio a Linterna Verde. Pero era mi sueño. El aura se prolongó alrededor de mis brazos como espadas. Destrocé a las formas. Y gané.

Y entonces me desperté. Sería un próximo reto prolongar ciertos sueños intensos. Ya libre de temores, con un pensamiento más libre y con deseos.
Cuando me conectara con lo onírico, sería yo quien tuviera el poder,  el que tendría el control. Sería El Demiurgo.
Una silueta se formó. Era una mujer sumamente atractiva y sugestiva. Se acercó hacía mí…

Más temores en Desgranando momentos

viernes, 14 de julio de 2017

Este jueves, Un relato: Estados de la conciencia


El desafío es elegir una imagen de la fotógrafa Gaby Herbstein, que inspire un relato. Un relato a partir de este principio.

«Tranquilo, tengo en mis manos tus sueños de esta noche y te aseguro que son inspiradores y reconfortantes. ¡Por fin algo me distancia de la muerte!
Te cuento...»

Mi relato está relacionado con personajes alrededor de Duality, la mujer felina (ver ficha de personajes). Tal vez recuerden que Duality es la amante y modelo de El Historietista, a quien le cuenta sus historias. Tal vez recuerden a Alejandro y Roxana Frigia, discípulos y ayudantes de El Historietista. Quienes tuvieron la revelación de que la mujer felina era real. Y quienes incluso han soñado con Lilith Blue, la madre de Duality. Esto tal vez ayude a que capten el relato titulado.

Revelaciones

- ¿Por qué odias a Duality?- Me preguntó Roxana Frigia.
La pregunta me regresó a esa vez, cuando emergí a un sueño,  aturdido, confuso, supe que tenía que salir rápidamente.
Lo siguiente fue la vigilia, en la que continué una historieta de Duality, mi propia versión.

 Al siguiente sueño llegué hasta a otra habitación. Había una mujer, no podía verla bien, pero era importante para mí. Su sueño no era normal,  era algo que mataría, si se prolongaba.
Me encontré con la tentación personificada, con una voz de sirena. Habría caído en la tentación, de no ser porque estaba matando a la mujer adormecida. La dejé inconsciente.

Me irritó despertar. Descargué mi ira en mi versión de Duality, haciendo que la mujer felina fuera sometida por un villano desagradable.

Emergí a un nuevo sueño, eufóricamente  violento. Estaba haciendo  un ritual de sacrificio  con la mujer fatal. Estaba atada, con su ropa desgarrada, amordazada. No pudo tentarme con su voz.  Recorrí su cuerpo con un cuchillo. Unos cortes y contemplar su final.
Pero algo me detuvo. Y me mató.

Terminé mi versión de Duality. Y soñé que el techo se abría. Una mujer colgaba del techo, como si  una marioneta.
«Tranquilo, tengo en mis manos tus sueños de esta noche y te aseguro que son inspiradores y reconfortantes. ¡Te cuento...»



Desperté. Ese día me presente en una convención de editores independientes, en que una mujer indignada me arrojó mi libro autoeditado.
- Dedicate a otra cosa- gritó furiosa-

Así conocí a quien sería mi pareja creativa y demás, inspiradora reconfortante. El Historietista nos contrató para ser sus ayudantes. Y nos reveló que la mujer felina de sus historias era real.

Con la pregunta, recordé los sueños. Pude reconocer a la mujer adormecida, a la mujer que colgaba como marioneta. Ambas eran Roxana.  
- No es a ella quien odio. Sino a Lilith Blue.
También reconocí a la mujer fatal de tus sueños.
- ¿La madre de Duality? ¿Por qué?
- Creo que la conocimos. Y creo que ella…
Silencio.
-…te asesinó.

Creí haber dejado atrás esos sueños, pero resultaron ser una revelación. Y algo más. ¿Fue casual nuestro encuentro o fue planeado por alguien?


Más estados de conciencia en La Plaza del Diamante.

viernes, 7 de julio de 2017

Este jueves, un relato: De juegos y juguetes


Este es el tema de la semana. Y también se puede extender a juegos de adultos. ¿y por qué no referirme a un juego de seducción entre Anita Zinc, química con conocimientos esotéricos, y Fito Cromo, quien tiene intenciones con ella.
La intención inicial era escribir sobre los juegos de adulto las amigas de Anita Zinc, Luz y Sol, que son amantes. Podrían jugar “al doctor” entre ellas. Pero la inspiración fue para otro lado.



Ella quiere su película de espías

Anita Zinc guió a Fito Cromo  hacia una habitación ambientada como el laboratorio de la serie Doctora Acero. 
Fito Cromo quiso besar en la boca a Anita, que lo rechazó.

En otro lugar de la casa, Luz y Sol se mantenían alertas, mirando al monitor de una cámara de seguridad.
- ¿Hicimos bien, Sol?
- Parecía una buena idea. Y Anita sabe cuidarse.
- También la Doctora Acero. Y le tendieron una trampa en ese episodio.
- Es parte de fantasía de Anita. Dejémosla con su película de espías.

- ¿No estamos jugando...?-
- Antes vas a contestarme una pregunta. ¿Habrías entregado a la Doctora Acero a sus enemigos?
- ¿Para ponerla en peligro? No.
- ¿Qué habrías hecho con ella?- dijo Anita con una voz sugestiva-
Fito Cromo dudó. Hasta que vio un pañuelo húmedo sobre la mesa de laboratorio.
- Primero la dormiría con ese pañuelo.
- Ella se defendería.
- Entonces recurriría a un dardo adormecedor.
- Ella se lo quitaría rápido.

Fito abrazó desde atrás a Anita, quien no se resistió, incluso hizo quebró su cintura. Alentado, Fito hizo el ademán de llevar el pañuelo a la boca de la química. Ambos fingieron ignorar la ausencia de todo químico somnífero en el pañuelo.

- Ella lucharía con todo.
- Pero yo la abrazaría con más fuerza.

Hubo un simulacro de lucha. Anita se entregó a los brazos de Fito Cromo, quien empezó a desabotonar los botones del guardapolvo de científica de ficción. Ella abrió los ojos ante la indecisión de su compañero de fantasía.
- Puede ser sobre esa mesa- dijo disimulando su impaciencia.
Fito Cromo la cargó en brazos y la llevó hacia la mesa que la química había señalado. Y terminó de abrir los botones del guardapolvo, descubriendo lencería provocativa. Que Anita Zinc había elegido para vivir su película de espías, de ser una científica raptada.

Lo que siguió fue algo muy intenso, que fue captado por una cámara disimulada en el laboratorio. Era parte de la fantasía de Anita Zinc.

Más juegos en lo de MOLÍ DEL CANYER


Si alguien puede reescribir este relato con más intensidad, adelante. También recibo sugerencia. Les dejo enlaces para los capítulos.




La venganza de Anita Zinc


Capitulo 9: Ella quiere su película de espías (en esta entrada)